Ciclo del agua
El agua es esencial para la vida. Y, por supuesto, en una finca autosuficiente
es todavía más importante el cuidar el ciclo completo del agua para alcanzar
el máximo aprovechamiento.
En nuestro caso la finca dispone de pozos, pero también se recogen las aguas
pluviales, siendo su destino el estanque que construimos. Su objetivo es doble:
depurar las aguas residuales que se producen y generar productos utilizables
como plantas acuáticas que pueden utilizarse para la alimentación propia y la
de los animales.
Vamos a mostraros el sistema utilizado: En esta primera imagen, se puede observar
el estanque artificial, que está a un nivel inferior al del filtro de grava del
que se hará mención mas adelante.
Las aguas residuales de la finca se llevan a una fosa séptica anaeróbica y los
fluidos resultantes se pasan a un primer nivel de depurado (filtro de grava) el
cual se puede ver en la segunda imagen. Por desbordamiento (lento, pues no hay
un gran caudal de líquido) se pasa a una micro-balsa que desborda en un pequeño
riachuelo artificial que a su vez va a parar al estanque. Cuando hay sol, se
activa una bomba para cerrar el circuito entre el estanque y la balsa.
El agua sale de la fuente (una gran vasija de barro en este caso), va a parar a
la micro-balsa, de ahí al riachuelo y finalmente al estanque, en un ciclo de
depuración continua. El estanque contiene peces, que contribuyen a mejorar el
micro eco-sistema.
Es importante destacar que el agua no se ve en el fitro de grava, pues está al
fondo. Además, en el filtro de grava las plantas que hay plantadas depuran el
agua antes de que desborde al estanque principal. Por cierto, en el riachuelo
artificial se pueden plantar especies de ribera comestibles, como berros, por
ejemplo.