Autosuficiencia
La autosuficiencia no es recular en nuestro nivel de vida. Mas bien al contrario,
representa vivir con un estándar diferente, pero seguramente más saludable, tanto
a nivel corporal como mental. Per ello, es vital entender la satisfacción que se
obtiene después de la realización correcta y eficiente de las tareas que comporta
la aplicación del concepto de autosuficiencia.
Es también un planteamiento coherente con nuestra relación con la tierra. La obtención
de lo que necesitamos del entorno immediato o más cercano implica la reducción del
desgaste al que sometemos a los recursos naturales.
Los aspectos a los que deberíamos dar más importancia para elevar nuestro nivel
de vida son: alimentación, vestido, alojamiento, salud, felicidad y relaciones
cordiales con los demás.
Para conseguir todo lo anterior, si se dispone de una parcela de tierra del
tamaño adecuado, hay que explotarla de manera racional, consciente e intensiva.
De todas formas, nunca hemos de olvidar que la explotación de nuestra parcela
no ha de implicar la destrucción de toda especie que no nos sea útil. Es mejor
intentar una co-existencia razonable con todo ser viviente que no ponga en peligro
nuestra subsistencia. Por todo ello, mantener zonas de nuestra finca sin cultivo
de forma rotativa puede contribuir a este objetivo.