Autosuficiencia alimentaria

Es todo un reto conseguir hoy en día ser autosuficiente a nivel alimentario. Por varias razones: en función de la ubicación de la finca, ciertos productos son más complicados de obtener que otros (pescado, por ejemplo, si no se está cerca de un rio grande o del mar). También las características geográficas propias (altura, humedad, insolación) pueden suponer la imposibilidad de cultivar ciertos productos.

Al margen de lo anterior, hay productos que necesariamente deben ser obtenidos por trueque, el ejemplo máximo, la sal, aunque otros como el azucar pueden ser obtenidos pero con dificultad (mucho terreno dedicado a las remolachas, por ejemplo).

Desde un primer momento nos marcamos un objetivo: cultivar cereales, hortalizas y verduras, plantas aromáticas y medicinales (para las personas y para las propias plantas), frutas y cualquier producto de la tierra que pudiera ser de interés (la lufa, por ejemplo, que nos proporciona esponjas vegetales naturales).

El camino ha sido largo (los errores se pagan, y mucho, pues el ciclo es típicamente anual) pero hemos obtenido buemos resultados en general. La imagen que ilustra esta página es un ejemplo de una recogida diaria en un buen día de verano. En los distintos capítulos de esta sección os daremos información que puede ser muy útil para los que quieran emprender una camino paralelo al nuestro.